Navidades en Oviedo

Muchas luces, un mercado tradicional, actividades para los niños y el regreso del Belén a la plaza de la Catedral, al tiempo que se exhiben belenes en la plaza de Trascorrales, son los ingredientes del programa navideño diseñado por el Ayuntamiento para el disfrute de los ovetenses y visitantes, y para apoyar a los negocios de comercio y hostelería locales. Una combinación que atrae a muchas personas entre el 6 de diciembre y el día de Reyes.

Un túnel de luz

Un espectacular túnel de luz en la calle Pelayo junto a un luminoso reno de 4 metros de altura frente al Campoamor son los elementos más llamativos de un potente e innovador diseño de iluminación navideña compuesto por más de un millón de luces que, sin dejar de lado las clásicas luces de la Cruz del Ángel en la calle Uría, se concentran ahora en las calles con mayor número de comercios, bares y restaurantes. Los principales paseos del Campo San Francisco y algunas de las plazas y puntos más concurridos, como los puntos de encuentro, el tramo que va desde la plaza del Ayuntamiento hasta la rotonda del inicio de La Florida o la plaza de Pedro Miñor, también se iluminan en Navidad con llamativos elementos que, en muchos casos, también están pensados para hacerse selfies.

El mercado de Navidad

En la plaza de Porlier se abrirá un mercado navideño. Será de estilo centroeuropeo, al más puro estilo de mercado navideño de Madrid, al cual, por cierto, se irán sumando este año más barrios de Madrid. Contará con más de sesenta puestos de venta de productos y regalos típicos de la Navidad, desde figuritas y adornos hasta loza o bisutería, además de bebidas calientes y dulces típicos navideños.

Belenes

En la plaza de la Catedral se puede encontrar durante toda la Navidad un belén con figuras de tamaño natural en un entorno de elementos arquitectónicos que recrean un caserío asturiano. Por su parte, la plaza de Trascorrales es el escenario utilizado por los artesanos de la Asociación Belenista de Oviedo. Miles de personas visitan esta plaza donde se exponen dos grandes belenes. Ambos muestran un minucioso trabajo y perspectivas detalladas.

Turrones y roscones

En esta época, la plaza del Fontán vende la carne, el pescado, las verduras, los embutidos y los quesos de mejor calidad para las celebraciones navideñas. Sin embargo, la producción de las famosas pastelerías de Oviedo es otro de los atractivos de estas fiestas para los más golosos. El visitante verá largas colas en las tiendas de turrones -la más tradicional, desde 1878, se encuentra en la calle Cimadevilla- y se sorprenderá de que, junto al turrón tradicional (duro, blando…), se vendan «tabletas» de chocolate y pasteles como si fueran bombones gigantes. En año nuevo, el roscón de Reyes toma el relevo del turrón. El roscón puede ser de masa con agua de azahar, de hojaldre, con rellenos especiales… hay una amplia selección.

Calles iluminadas y «El Mesías»

En las calles iluminadas, Oviedo celebra estas fiestas con música y conciertos típicos de la Navidad. Entre ellos, los más populares son los que ofrecen la escuela de música y los coros, así como las rondallas municipales. Cada año, en estas fechas, el coro de la Fundación Princesa de Asturias, junto con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), ofrecen una selección de «El Mesías» y otras piezas de Haendel dentro de un programa extraordinario titulado «Europa canta a la Navidad» en el Auditorio Príncipe Felipe. La entrada es gratuita. Y antes de que termine diciembre, otros conciertos, los coros se suman a las celebraciones que terminan con el Concierto de Año Nuevo en el Teatro Campoamor. Sin olvidar el popularísimo «anuncio» de la Kalenda que cantan «las pelayas» desde la época medieval cada 24 de diciembre por la noche.